Esta sesión número 106 de “Charlando con Ana” abordó el tema de las mujeres en el siglo XXI, a propósito de la conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. La discusión se centró en la situación histórica y actual de las mujeres, los avances logrados en materia de derechos, los desafíos persistentes como la violencia de género y los feminicidios, y las propuestas constitucionales de la Asamblea Nacional de Autogobierno (Ana) para garantizar la equidad y emancipación femenina. Se debatió sobre la diferencia entre igualdad y equidad, el papel del patriarcado y el machismo en la sociedad, la importancia de la educación en la transformación social, y la necesidad de políticas públicas que protejan y dignifiquen a las mujeres sin caer en extremismos que generen división entre géneros.
Conceptos clave o teorías
- Equidad vs. Igualdad: Distinción entre tratar a hombres y mujeres de manera idéntica versus reconocer diferencias biológicas y sociales para garantizar oportunidades justas
- Patriarcado: Sistema de dominación masculina histórica que ha oprimido a las mujeres durante milenios
- Feminismo y Hembrismo: Diferenciación entre la lucha por la emancipación femenina y posiciones radicales que buscan invertir la opresión
- Machismo introyectado: Cómo las propias mujeres perpetúan valores patriarcales en la crianza
- Violencia de género y feminicidios: Manifestaciones extremas de la opresión hacia las mujeres en la actualidad
Preguntas importantes planteadas
- ¿Cómo lograr la convivencia armónica entre hombres y mujeres en plenitud sin caer en la competencia?
- ¿Qué políticas concretas se necesitan para proteger a las mujeres de la violencia y garantizar su desarrollo pleno?
- ¿Cómo transformar la educación para erradicar el machismo desde la crianza?
- ¿Es el 8 de marzo un día de celebración o de conmemoración y lucha?
Puntos clave y resumen de objetivos de aprendizaje
- El 8 de marzo conmemora la muerte de mujeres trabajadoras textiles que luchaban por mejores condiciones laborales, no es una celebración sino un recordatorio de lucha histórica
- Las mujeres obtuvieron el derecho al voto en México apenas en 1952, hace solo 74 años
- La nueva Constitución de Ana propone 6 meses de licencia por maternidad/paternidad y días de descanso por menstruación difícil
- Se busca equidad, no igualdad, reconociendo las diferencias biológicas y valorando los talentos específicos de cada género
- La educación, especialmente la escuela para padres y madres, es fundamental para transformar las relaciones de género
- Persisten graves problemas como feminicidios, violencia de género, discriminación laboral y salarial
- Las mujeres han avanzado significativamente en los últimos 100 años, pero aún enfrentan desventajas estructurales
- Se requiere un enfoque de colaboración y complementariedad entre géneros, no de competencia
Tema 1: Contexto histórico y situación actual de las mujeres
Marco Eduardo Murueta inició la sesión contextualizando las manifestaciones del 8 de marzo en México y el mundo, señalando que la nueva Constitución de Ana se basa en el principio de equidad en lugar de igualdad, reconociendo las diferencias biológicas significativas relacionadas con el embarazo, parto y amamantamiento. Explicó que en una sociedad competitiva, las mujeres están en desventaja porque cada embarazo implica aproximadamente dos años de menor competitividad profesional. Históricamente, las mujeres han sido marginadas, explotadas y violentadas, situación que persiste con fenómenos como los feminicidios. La Constitución propone seis meses de licencia por maternidad/paternidad y días de descanso por menstruación difícil, buscando la justicia y equidad sobre la igualdad formal.
Patricia León aportó una perspectiva histórica profunda, señalando que el patriarcado tiene miles de años y que el capitalismo es solo una expresión económica de este sistema de dominación. Enfatizó que el 8 de marzo no es para felicitar sino para conmemorar la lucha histórica, recordando la muerte de decenas de mujeres incineradas vivas por exigir derechos laborales. Destacó que el derecho al voto no fue un regalo sino producto de luchas que comenzaron desde la Revolución Mexicana con figuras como Elvia Carrillo Puerto. Criticó que las mujeres que acceden al poder frecuentemente deben masculinizarse, adoptando patrones machistas y patriarcales. Subrayó que actualmente hay feminicidios diarios y casos de complicidad gubernamental en encubrimientos, lo que justifica la rabia expresada en las manifestaciones.
Teresa García compartió su experiencia personal de violencia patriarcal, tanto de su padre como de su pareja, y violencia política por parte de funcionarios de partidos políticos. Enfatizó que aunque existen garantías constitucionales, en la práctica se pierden y tergiversan. Identificó la educación como el pilar fundamental para lograr la igualdad de género, señalando la necesidad de reconstruir el tejido social y curar las heridas dejadas por el neoliberalismo. Propuso crear programas educativos que lleguen a los rincones más pequeños del país, distinguiendo entre libertad y libertinaje, y estableciendo una moral bien cimentada para forjar un mejor país.
Tema 2: Propuestas constitucionales y políticas de ANA
Marco Eduardo Murueta detalló las propuestas de la nueva Constitución de la República Federal y Pluricultural de México impulsada por Ana. Estas incluyen seis meses de licencia por maternidad y paternidad (no solo para la mujer), días de descanso por menstruación difícil cuando la mujer lo requiera, y el reconocimiento de que las mujeres tienen prioridad en ciertos aspectos debido a sus padecimientos biológicos específicos. Se propone reducir la jornada laboral a 6 horas, inicialmente para mujeres pero también para hombres, con el objetivo de liberar tiempo para las tareas del hogar y evitar la doble jornada. La visión es utilizar la tecnología para automatizar tareas domésticas y lograr mayor libertad para ambos géneros.
Liliana Santos presentó un análisis exhaustivo sobre políticas públicas para mujeres, mencionando que en Guerrero ya existe licencia de paternidad. Destacó la importancia de las convenciones internacionales desde 1975, incluyendo la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer de 1979, y las conferencias de Nairobi (1985) y Beijing (1995). Señaló tres ejes principales establecidos en estas convenciones: elaborar planes y programas para igualdad laboral y salarial, establecer oficinas de atención a la mujer, e incorporar acción afirmativa en la legislación. Criticó que estas políticas existen pero no se aplican adecuadamente, y que las oficinas de atención frecuentemente limitan su alcance solo a violencia familiar.
El debate incluyó la propuesta de formar un Consejo Nacional de las Mujeres o de la Emancipación Femenina dentro de Ana, con un grupo de WhatsApp ya existente pero faltando coordinación y desarrollo del proyecto. Se enfatizó la necesidad de políticas de seguridad para prevenir feminicidios, educación de adultos para evitar victimarios, y especialmente la implementación de escuelas para padres y madres como estrategia fundamental para transformar las relaciones de género desde la crianza.
Tema 3: Debate sobre igualdad vs. equidad
Patricia León introdujo una distinción fundamental entre igualdad y equidad, argumentando que no somos iguales ni siquiera entre personas del mismo género. Utilizó la metáfora del billar: cuando un experto juega con un novato, se le dan puntos de ventaja para equilibrar el juego. De manera similar, las mujeres necesitan esas ventajas compensatorias debido a miles de años de opresión. Criticó la idea de que “somos iguales pero diferentes” como un concepto de los años 60, señalando que desde los 90, con estudios de Judith Butler y el trabajo de Marta Lamas en México, se reconoce que la genitalidad no debe obligar a llevar un género específico en la sociedad.
Carlos Gómez profundizó en la dimensión psicológica del problema, relacionándolo con el poder y la dominación. Argumentó que el sometimiento, independientemente del género, es una de las mayores vilezas humanas que se transforma gradual o intensamente en violencia. Señaló que la liberación femenina emerge de un proceso represivo histórico que eventualmente debe estallar. Distinguió entre el rol social (construcción del sistema) y la esencia humana, enfatizando que trascender el rol es la tarea fundamental. Destacó que los hombres también pueden ser dulces y amorosos, pero cuando lo manifiestan frecuentemente son descalificados, incluso por mujeres. Propuso que el diálogo y el compartir son fundamentales para el crecimiento mutuo.
Yasmina Ramírez Ayala complementó señalando que desde 1975 existen convenciones, congresos, leyes y acuerdos internacionales, pero el problema es que no se aplican. Citó datos del Banco Interamericano de Desarrollo del año 2000 mostrando que el 60% de mujeres adolescentes aumentó su escolaridad en secundaria versus 54% de hombres, y 19% versus 17% en bachillerato, indicando que las mujeres están aprovechando más las oportunidades educativas. Identificó como retos principales eliminar la misoginia, el machismo, las palabras despectivas, la violencia y la discriminación, pero enfatizó que el reto fundamental es la educación formativa desde preescolar.
Tema 4: Educación como eje transformador
Teresa García enfatizó que el pilar principal para lograr equidad de género es la educación, señalando que Ana tiene mucho trabajo por hacer en reconstruir el tejido social y a la mujer después del neoliberalismo. Compartió su experiencia personal de violencia patriarcal y su trabajo defendiendo tanto a hombres como mujeres en casos de violencia. Propuso crear grupos, escuelas o campañas educativas que lleguen hasta los rincones más pequeños del país, reconociendo que es una tarea titánica pero necesaria. Distinguió entre libertad (que da oportunidad de pensar, razonar y actuar con moral bien establecida) y libertinaje.
Yasmina Ramírez Ayala profundizó en la crítica al sistema educativo actual, señalando que México está saliendo de un neoliberalismo donde fueron rechazados, oprimidos y reprimidos en todos sus derechos, y apenas están recuperando autoestima y dignidad desde 2018. Criticó que no existen planes y programas de estudio con educación formativa desde preescolar, ni hábito ni gusto por la lectura, ni siquiera comprensión lectora. Argumentó que los planes y programas deben cambiar para formar personas educadas que trabajen en colectividad y colaboración, con conciencia social, superando la mentalidad neoliberal de competencia de todos contra todos.
Marco Eduardo Murueta destacó la escuela para padres y madres como una de las claves educativas, donde se reflexione sobre equidad entre géneros, reivindicación y emancipación de todos los seres humanos, especialmente las mujeres. Señaló que desde la crianza se puede trabajar para que las nuevas generaciones surjan con criterios de valoración y respeto hacia todas las personas, reconociendo que las mujeres han padecido opresión durante años. Enfatizó que el machismo se transmite mucho a través de la crianza, frecuentemente por las propias mujeres, creando un “matriarcado” con valores patriarcales.
Tema 5: Violencia de género y feminicidios
Patricia León presentó datos alarmantes sobre la situación actual, mencionando que la semana anterior habían asesinado a 3 estudiantes (2 de la UAEM y otra de otra universidad). Denunció que en Morelos existe un fiscal que no solo protege sino que es cómplice y encubre feminicidas, citando un caso donde el fiscal le dijo a su amigo que tomara a una chica de la Ciudad de México y la tirara por Tepoztlán o Huaxtepec, declarando falsamente que murió de congestión alcohólica. Afirmó preferir una mujer viva y no violada que un monumento bien cuidado o una estación de metrobús funcional, señalando que reconstruir una estación toma 2 semanas o un mes, pero reconstruir la vida de una mujer violada o asesinada es imposible.
Nubia compartió su experiencia personal de amenazas y humillaciones, expresando la necesidad de sentirse respaldada para que nadie pueda agredirla o amenazarla. Criticó que muchas mujeres en su supuesta emancipación quieren ser iguales a los hombres con todos sus vicios, en lugar de reivindicar lo femenino como algo valioso y desarrollar una nueva forma de feminidad que no sea de sumisión ni humillación.
Eliseo Jiménez observó cambios positivos, relatando una anécdota donde amigas suyas defendieron físicamente su integridad ante hombres alcoholizados que intentaban someterlas, sin necesitar intervención masculina. Comentó que antes el hombre levantaba la voz y la mujer se apagaba, pero ahora cuando el hombre levanta la voz, la mujer se transforma en un megáfono. Citó a su madre refiriéndose a las trabajadoras sexuales con respeto, reconociendo que “a la gente que le gusta el gusto siempre le va a gustar”, y enfatizó la importancia de no ser obstáculo sino palanca del desarrollo femenino.
Tema 6: Controversias y perspectivas divergentes
Juan Carlos Santoyo presentó una perspectiva crítica controversial, argumentando que los eventos del 8 de marzo son resultado de que quienes rigen el mundo lograron su objetivo: la explotación laboral de la mujer, sacándola del hogar e insertándola en el plano económico, dejando a los hijos olvidados. Citó como evidencia que en el pasado no había obesidad porque había mejor atención a los hijos con tareas diferenciadas entre géneros, y que el salario de un hombre alcanzaba para mantener a varios hijos, mientras ahora deben trabajar ambos miembros de la familia para mantener uno o dos hijos de forma raquítica. Criticó duramente al gobierno actual, calificándolo como el peor que le ha tocado vivir, y argumentó que se está creando divisionismo entre hombres y mujeres como nueva estrategia de “divide y vencerás”.
Dora María Espinosa respondió directamente a Juan Carlos, calificando su postura como machista y aclarando que el 8 de marzo conmemora a aproximadamente 100 mujeres maquiladoras en Nueva York que exigieron mejores derechos y prestaciones, y cuyo patrón las encerró con llave e incendió la maquila, matándolas a todas. Enfatizó que no se trata de festejar sino de recordar que estas mujeres murieron por exigir derechos laborales. Aclaró que como docente siempre ha defendido la igualdad laboral, no la igualdad de género, señalando que no quiere ser hombre ni cargar cervezas o bultos de cemento, pero sí exige igualdad salarial y de oportunidades. Explicó que la situación económica actual requiere que trabajen ambos miembros de la pareja debido a la sobrepoblación mundial y la inflación, y que es real que en muchas empresas a las mujeres se les paga menos y se les pregunta en entrevistas si tienen novio o piensan casarse, descartándolas si la respuesta es afirmativa.
Felipe Neri aportó una perspectiva basada en referencias bíblicas, destacando figuras femeninas como la mujer con flujo menstrual que tocó la túnica de Jesús y se curó, la samaritana que reconoció al mesías, Sara y Agar (cuyo conflicto generó divisiones que persisten hasta hoy con Irak), y María Magdalena a quien no le creían cuando anunció la resurrección. Concluyó que el problema existencial de convivencia entre hombres y mujeres ha existido toda la vida, y el reto es cómo lograr que convivan en plenitud y armonía.
Tema 7: Avances y retrocesos en el siglo XXI
Marco Eduardo Murueta señaló que las mujeres han avanzado en los últimos 100 años más del doble de lo que han avanzado los varones, aunque partían de una situación de mucha mayor supresión, por lo que todavía siguen con desventajas significativas. Mencionó que apenas hace 74 años (1952) las mujeres pudieron votar en México, lo cual es muy simbólico porque al no poder votar no eran consideradas ciudadanas. Destacó que la Constitución actual en el artículo 123 todavía dice que “el jefe de familia” gana el salario mínimo, aludiendo implícitamente al hombre, y que históricamente las mujeres eran parte de las propiedades del varón.
Patricia León contextualizó que el patriarcado ha logrado introyectar el machismo en muchas mujeres, y que desde los años 60 con la revolución sexual y posteriormente con estudios de género de los años 90, se ha venido transformando el concepto mismo de hombre y mujer. Señaló que la genitalidad no debe obligar a llevar un género específico dentro de la sociedad, y que lo que se busca es equidad, no igualdad, para alcanzar el desarrollo personal de cada quien.
Yasmina Ramírez Ayala presentó datos del Banco Interamericano de Desarrollo mostrando avances educativos de las mujeres, pero señaló que los factores que han permitido estos avances son la apertura cultural, el Internet que permite comunicación nacional e internacional, y la globalización que permite conocer qué está pasando en otros países para emular mejores prácticas. Enfatizó que hay que revisar países como Singapur y Japón para ver cómo están formando personas responsables desde preescolar.
Tema 8: Propuestas de acción y transformación social
Liliana Santos propuso acciones concretas basadas en su experiencia, incluyendo la implementación efectiva de licencias de paternidad (ya existente en Guerrero), creación de redes de apoyo entre mujeres, y desarrollo de políticas públicas integrales que no se limiten a atender solo violencia familiar sino todas las formas de discriminación. Enfatizó la importancia de documentar y sistematizar las experiencias y propuestas para que no se pierdan.
Carlos Gómez propuso trabajar en dos dimensiones: la sociológica (transformar el rol social estructurado y trascenderlo) y la psicológica (reconocer la profundidad de los seres humanos más allá del género, desarrollando las partes amorosas y dulces que todos tienen). Argumentó que sin trabajar constantemente en esa dulzura y amor reprimidos, solo habrá protestas, gritos y creencias superficiales. Enfatizó que el contacto y el tacto hacia el otro ser hace que la violencia se transforme en diálogo que permite crecimiento mutuo.
Marco Eduardo Murueta sintetizó las propuestas en torno a la formación del Consejo Nacional de las Mujeres o de la Emancipación Femenina dentro de Ana, la implementación de escuelas para padres y madres como estrategia fundamental, la reducción de jornada laboral a 6 horas, el uso de tecnología para liberar tiempo de tareas domésticas, y políticas de seguridad para prevenir feminicidios. Enfatizó que el objetivo es construir una nueva sociedad del afecto donde tanto mujeres como hombres se sientan en plenitud, sin oprimidos ni opresores.

